Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
A brutos da el juego.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
El que canea, no calvea.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El precio se olvida, la calidad permanece.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
En casa del que jura, no faltará desventura.
La suavidad domina más que la ira.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Más vale media mierda que mierda entera.
El que se apura llega tarde.
Mujer refranes, muller puñetera.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Arriba canas y abajo ganas.
Flor sin olor, no es completa esa flor.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Inútil como cenicero en moto.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Por el interés te quiero Andrés.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Averiguelo, Vargas.
Más vale tarde que nunca.