La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Pan no mío, me quita el hastío.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Ambicioso subido, pronto caído.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
No basta parecerlo, hay que serlo.
El que es pendejo ni de dios goza.
Lo raro es caro.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
A quien presta nada le resta.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
A ojo de buen cubero.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Componte para el marido y no para el amigo.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
De comerciar a robar, poco va.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Decir bien y obrar mejor.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
La mentira busca el rincón.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
A burra vieja, albarda nueva.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Cantando se van las penas.
Al tonto se le conoce pronto.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.