A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Demasiada amistad genera enfados
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Llegar a punto de caramelo.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Querer matar dos moscas de un golpe
Dulce y vino, borracho fino.
Caridad con trompeta, no me peta.
Palabra dada, palabra sagrada.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
De casa del abad, comer y llevar.
El que no agradece, al diablo se parece.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
La conciencia vale por cien testigos.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Oro es, lo que oro vale.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Codicia mala, el saco rompe.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Hombre canoso, hombre hermoso.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Buenas razones cautivan los corazones.
No hay mejor aguijón que la necesidad.