Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
El perezoso siempre es menesteroso.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Hacer la del humo.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La zorra se conoce por la cola.
Del falso bien viene el auténtico mal
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Para sabio Salomón.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Hacerse el sueco.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Nadie querría para sí.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
A cabrón, cabrón y medio.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Callando el necio, se hace discreto.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.