Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
De la risa al duelo un pelo.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
La venganza es un plato para tomar frío.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
La felicidad es como un león insaciable
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Toda flor quiere ser fruto.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
La admiración alaba, el amor es mudo
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
La barba no hace al filósofo
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
El que fía, o pierde o porfía.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
A escote nada es caro.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Hacer de su capa un sayo.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Calva buena, luna llena.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.