A buen santo te encomiendas.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Ponerse la tapa en la cabeza
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Compuesta, no hay mujer fea.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
De mala ropa no sale un buen traje.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Más vuela la fama mala que la buena.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
A chico caudal, mala ganancia.
La buena vida no quiere prisas.
Fruto vedado el más deseado.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Cada cual ha de llevar su carga.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
De dientes pa'fuera.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
A padre avaro, hijo pródigo.
Pesar compartido, pronto es ido.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Ganar, poco vale sin guardar.
Brilla por su ausencia.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.