Dicen que la educación se mama.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
La confianza mata al hombre.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Más perdido que perro en misa.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Beber sin comer, maña de ranas es.
Hija que casas, casa que abrasa.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Hacer de tripas corazón.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Del mal, el menos.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
De desgraciados está el mundo lleno.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Amor con hambre, no dura.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Estamos tan ocupados llevando a cabo lo urgente que no nos queda lugar para lo importante.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
La risa abunda en la boca de los tontos.
De suerte contentos, uno de cientos.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Agárreme, que llevo prisa.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
De mercader a ladrón, un escalón.
Date prisa, pero no corras.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Si no existiera la gente común tampoco existirían las personas extraordinarias.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
El que depende de otro come mal y cena peor.