Compañía de dos, mi perro y yo.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Lección dormida, lección aprendida.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
La suerte nunca da, solo presta.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
El casado por amor vive vida con dolor.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Renegad de viejo que no adivina.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
A jugar y perder, pagar y callar.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
El ojo del amo hace más que sus manos.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
Ponerle el cascabel al gato.
Las lágrimas de una viuda rica se secan pronto.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
El amor todo lo vence.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
El sastre de fama, conoce la trama.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Por los cuernos se agarra el toro.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Hacer el agosto.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
La vaca grande, y el caballo que ande.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.