Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Cabeza grande, talento chico.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Calumnia, que algo queda.
El vino no tiene vergüenza.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Cara de beato y uñas de gato.
La lujuria nunca duerme.
La gloria del amante es la persona amada.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Hay gustos que merecen palos.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
La belleza está en los ojos de quien mira.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
Del uso viene el abuso.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
El deseo hace hermoso lo feo.
Vale más ser ralos que calvos.
El que poco tiene a poco aspira.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Necesitado te veas.
La suerte la pintan calva.
A la fortuna, por los cuernos.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
La prisa es la madre de la imperfección.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Pa' todo hay fetiche.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
A barba muerta, obligación cubierta.
Las damas al desdén , parecen bien.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.