Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Burla pesada, en veras acaba.
Quien da el consejo, da el tostón.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Refran viejo, nunca miente.
Buena muerte es buena suerte.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
El amor lo perdona todo.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
A la mujer brava, la soga larga.
Buena fama es buena cama.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
La avaricia rompe el saco.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Oir a todos, creer a pocos.
Hombre chico, pensamientos grandes.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Del viejo el consejo.
El vino y la verdad, sin aguar.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Es más feliz el que regala que el que recibe.
Ama y guarda.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Las novedades son la sal de la vida.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Hacer una cosa en un avemaría.
No ofende quien quiere sino quien puede.