El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
No hay nada más caro que lo regalado.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Suerte, y al toro.
Más vale que sobre que no que falte.
Por el interés te quiero Andrés.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
La cortesía exige reciprocidad.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
El que calla, otorga.
Las cadenas de oro son más fuertes que las cadenas de hierro.
Quien no sabe, no vale nada.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
El hable es plata, el silencio es oro.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Cada palo que aguante su vela.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Una abeja vale más que mil moscas
Palabra de boca, piedra de honda.
Más vale ponerse una vez colorado que ciento amarillo.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Cada cual a lo suyo.