Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Lo poco, nunca dio mucho.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Aquel que guarda siempre tiene.
Es más popular que la adelita.
Pereza, llave de pobreza.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Cuanto más amistad, más claridad.
El que regala, no vende; pero sorprende.
No hay dicha, sino diligencia.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Aire de Levante, agua delante.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
No da quien tiene, sino quien quiere.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Más claro, agua.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Cosa muy querida, presto perdida.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Buen podador, buen viñador.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Hacerse de la vista gorda.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Mira la peseta y tira el duro.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
El ama brava, es llave de su casa.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
La mayor ventura, menos dura.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.