Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
La unión hace fuerza.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Juez que dudando condena, merece pena.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
A cada día su pesar y su esperanza.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Aquí, lo único que importa es el cash.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
La verguenza es último que se piedre.
Copas son triunfos.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Con la misma vara que midas serás medido.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Casa de mantener, castillo de defender.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
La conciencia vale por cien testigos.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
La abundancia da arrogancia.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Más vale dar que la carga llevar.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Con bondad se adquiere autoridad.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
A buen servicio, mal galardón.
Buena cautela, iguala buen consejo.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.