Quien no se cansa, su ideal alcanza.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Otoño entrante, barriga tirante.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Gusta más la preparación que la función.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
De pies a cabeza.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
¿Mirón y errarla?.
Lo que se da no se quita.
El barco de las promesas ya zarpó.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
A golpe dado no hay quite.
Acabóse la paja y murió el burro que la tronzaba.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Vicio no castigado crece desatado
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
En largos caminos se conocen los amigos.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Cojo con miedo, corre ligero.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Hacer callar es saber mandar.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás