Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Castaña la primera y cuca la postrera.
El buen vino, de sí propio es padrino.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Ganado suelto bien retoza.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Los justos pagan por pecadores.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Las obras, con las sobras.
Por la plata baila el mono.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Hijo de tigre: tigrillo.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
En casa llena el loco no se apena.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
El que no ama, no se desilusiona.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Con el amor está el temor
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Vive y deja vivir.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Después de la resaca viene la pleamar.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Juego y bebida, casa perdida.
Chocolate que no tiñe, claro está
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.