Hacer de tripas corazón.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
De pico, todos somos ricos.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Matar dos águilas con una sola flecha.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
La leña torcida da fuego recto.
A fuerza de villano, hierro en mano.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Real ahorrado, real ganado.
El pecado te acusa.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Tal para cual.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
Burro suelto del amo se ríe.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Un real de deuda, otro acarrea.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Es de bien nacido ser agradecido
Viejos los cerros y reverdecen
Domingo, domingo, día de pingo.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
No está muerto, quien pelea.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Dios es más grande que el mundo.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Toma y daca.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.