Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Palabra de boca, piedra de honda.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
La contradicción es la sal del pensamiento
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
De la vista nace el amor.
A barba moza, vergüenza poca.
Dos fuentes, dos ríos.
A cada puerta, su dueña.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Boca con boca se desboca.
La fantasía es la loca de la casa
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Los pies van donde va el corazón
En el pecado se lleva la penitencia.
Hacer la plancha.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
El empezar es el comienzo del acabar.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
O faja o caja.