El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Bueno es caer para más valer.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Pereza no alza cabeza.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Amor y vino, sin desatino.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
En carrera larga no se pisa base.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Fue por lana y salió trasquilado.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Ve tu camino para no tropezar.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Hay que creer, rajar o desastillar.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Belleza de cuerpo no se hereda
Quien es feliz habla poco
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Pocas palabra y muchos hechos.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Cada cual ha de llevar su carga.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Por las vísperas se conocen los santos.
Ofrecer el oro y el moro.
A refajo verde, ribete encarnado.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Ambicioso subido, pronto caído.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Que bailen los que están en la fiesta.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
El viejo y el horno por la boca se enciende.