En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Cuentas claras, amistades largas.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
El amor todo lo iguala.
O errar o quitar el banco.
Donde bien me va, allí mi patria está.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Poderoso caballero es don dinero.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
La impureza, pesa.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
El mundo está vuelto al revés
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
El que calla, otorga.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Para muestra basta un botón.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Orden y contraorden, desorden.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
La verdadera amistad es inmortal.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El que huye, obedece.