En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Lo bien hecho bien parece.
Por unos pierden otros.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
La esperanza alegra el alma.
El que fía, o pierde o porfía.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Hijos casados, duelos doblados.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Jugar y perder bien puede suceder.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Tarea que agrada, presto se acaba.
No hay duelo sin consuelo.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Hay desgracias con suerte.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
La virtud en sí es un premio
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Buena barba, de todos es honrada.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Buena fama, hurto encubre.
Más honor que honores.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
La alegría todo mal espanta
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Hacer del san benito gala.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
Difama, que algo queda.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.