La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Roer siempre el mismo hueso
No tientes al diablo que lo veras venir.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
En Calatañazor, Almanzor perdió el tambor.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Por el becerro se amansa la vaca
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
El llanto es el privilegio del hombre.
Del falso bien viene el auténtico mal
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
La avaricia rompe el saco.
La guerra es violencia insana, y el más violento la gana.
El que no arriesga, no pasa el río.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Una buena bota, el camino acorta.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Hacer de un camino, dos mandados.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
A la mujer y a la mula, vara dura.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
El amor reina sin ley
Donde no llega la mano, llega la espada.
Esto es el pan nuestro de cada día.
El que es pendejo ni de dios goza.