El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
El flojo trabaja doble.
Ya apareció el perdido, y más valía que no hubiese aparecido.
Asno de dos, válgale Dios.
Empezar con buen pie.
Mala olla y buen testamento.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La mentira busca el rincón.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Caballo que alcanza, pasar querría.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Alabar y callar para medrar.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
De tal palo tal astilla.
El vino y la verdad, sin aguar.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Con buenos modos se consigue todo
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Ocasión perdida, para siempre ida.
El casado casa quiere.
La ventura es paño que poco dura.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Ruego de Rey, mandato es.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Qué es una raya más para el tigre.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Repicar y andar en la procesión, no puede ser.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.