Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Cuenta y razón conserva amistad.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Jugar a dos barajas.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
El pleito claro no necesita abogado.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El vino casi es pan.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
En Mayo regresa el rebaño.
Amor de dos, amor de Dios.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Estar armado hasta los dientes
El gorrón tiene que ser sufrido.
El arenque cuelga de sus propias agallas
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
A falta vieja, vergüenza nueva.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
El que ríe el último, ríe mejor.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Por la peana se adora al santo.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.