Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
A barba muerta, obligación cubierta.
Sacar los trapos al sol.
Músico pagado, toca mal son.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Cuentas claras, amistades largas.
Más perdido que Adán el día de la madre.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Por los Santos, la nieve en los campos.
El rostro es el espejo del alma.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
El alma está no donde vive sino donde ama.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Tanto ganado, tanto gastado.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
A palabras vanas, ruido de campanas.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Agua no quebranta hueso.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Lo que no nos une, nos mata.
El rico nunca está satisfecho.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Del reir viene el gemir.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
La bondad, quien la tiene la da.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Como se va lo bueno, se va lo malo.
El jorobado no ve su joroba
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Su ladrido es peor que un mordisco
Cuanto más sepas, más sufrirás.