A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El que mal vive, poco vive.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Las flores son para los muertos.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Madrastra, madre áspera.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Viejos los cerros y reverdecen
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Está oscuro debajo de la lámpara
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Mal largo, muerte al cabo.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Casa de concejo, pajar de viejo.
Pies fríos, corazón caliente.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Hambre larga, no repara en salsas.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
La música calma a las fieras.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Estoy que no me calienta ni el sol.