Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Poca cuadrilla, vida tranquila
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
A largos días, largos trabajos.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cada malo tiene su peor.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Moro viejo, mal cristiano.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
A perro viejo no hay tus tus.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Más duro que rulo de estatua.
Amor grande vence mil dificultades.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Humo de hogar no empaña el cielo.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Años de higos, años de amigos.
La abundancia mata la gana.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.