Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Amigos pobres, amigos olvidados
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
La barca pasa, la orilla queda
Casa hecha, bolsa deshecha.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La muerte a nadie perdona.
El vicio, saca la casa de quicio.
Oír como quien oye llover.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
A hurón cansado, madriguera nueva.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
El que algo quiere, algo le cuesta.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
En mala casa, mal amo y mala masa.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.