Cada día, su pesar y su alegría.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Son más los días que las alegrías.
En lo ajeno, reina la desgracia.
No todo el que llora, de pena llora.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
A veces se llora de alegría.
Demasiada alegría es dolorosa
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El llanto sobre el difunto.
Llaga incurable, vida miserable.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
A mala suerte, envidia fuerte.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
No hay alegría sin aburrimiento
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
La larga visita la alegría quita.
El placer es víspera del pesar.
El aburrimiento es una desgracia
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Mal duerme quien penas tiene.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Esperanza que consuela, que no muera.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Un momento puede hacernos infelices para siempre
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
No hay alegría sin aflicción.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
No es quejido, sino que jode.