Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Al hombre valiente, espada corta.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Gente de navaja, poco trabaja.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Peor está que estaba.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
El amor es ciego.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
El que se enoja pierde.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
El ajo es la triaca del villano.
Haz bien y no mires a quien.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Quien destaja no baraja.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Gran mal padece quien amores atiende.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
El mal llama al mal.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.