Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Amor de dos, amor de Dios.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Fue por lana y salió trasquilado.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Caballo que ha de ir a la guerra, ni le come el lobo, ni le aborta la yegua.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Se está ahorcando con su propia soga.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Ama profunda y apasionadamente.
Más verga que el Trica programando.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Hambre y frío entregan al hombre a su enemigo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
A gran subida, gran caída.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El que pestañea pierde.
El que con su barriga se enoja, la tripa le queda floja.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Es más infeliz que una mata de habas.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
El que se fue a León perdio su sillón.
Lo prometido es deuda.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.