Hijo malo, más vale doliente que sano.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
No hay duelo sin consuelo.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Con chatos, poco o ningún trato.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
A tal puta, tal rufián.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Ese no es santo de mi devoción.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
A falta de caballos, que troten los asnos.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Un clavo saca a otro clavo.
El necio o no se casa o se casa mal.
Madre pía, daña cría.
El que tiene boca, se equivoca.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Ayunar, o comer truchas.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
No hay boda sin tornaboda.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
El mal trago pasarlo pronto.
A golpe de mar, pecho sereno.