No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Llenar el tarro.
Freno dorado no mejora el caballo.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Las cosas se toman según de quien vengan.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Quien teme la muerte no goza la vida.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Lo que no se empieza no se acaba.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Lo bien hecho bien parece.
Bicho malo nunca muere.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Para el postrero no hay cuchara.
A caracoles picantes, vino abundante.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Libros cerrados, no hacen letrados.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Manos blancas no ofenden.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Después de la tempestad, viene la calma.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Todo tiene un fin.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Despacito por las piedras
Cada sendero tiene su atolladero.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
La contemplación del vicio es vicio.