Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
El proletariado no tiene patria, se la impone el capital.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
De tal colmena tal enjambre.
El agua del pozo no fluye en el agua del río.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Nada con nada, total nada.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Un tropezón puede prevenir una caída.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
A un asno, bastale una albarda.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Un buen día nunca se olvida.
Quien hijos ha, no reventará.
Está en todo menos en misa.
Muerto, ¿quieres misa?.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
A la vejez, viruelas.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Dios da, nunca vende.
Con pedantes, ni un instante.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Llegaste como caído del cielo.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Obras vea yo; palabras, no.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
El mal de tonto, no tiene cura.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
La fantasía es necesariamente inútil
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.