Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Mal haya la pájara que en su nido caga.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Estar armado hasta los dientes
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Jueves lardero, carne en el puchero.
La Justicia entra por casa.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
El que calla, otorga.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
Burro cargado, busca camino.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Date a deseo y olerás a poleo.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Casa vieja todo es goteras.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Se defiende como gato panza arriba.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Amistades conserva la pared medianera.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Del ahogado, el sombrero.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
A año tuerto, labrar un huerto.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.