Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Depende de cómo caigan las cartas
El mandar no admite par.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Mal se saca agua de la piedra.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Me lo contó un pajarito
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
En casa de tu hermano eructa pollo aunque comas mierda.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
El mal que no tiene cura es la locura.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Una vez al año, y ésa con daño.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
La obra alaba el maestro.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
¡Andá a cobrarle a Magoya!
La mercancía bien comprada está medio vendida.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.