El que mucho habla, poco acierta.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El ojo quiere su parte
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
Con bondad se adquiere autoridad.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Beber por jarra penada, no me agrada.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Saber poco obliga a mucho.
La labranza no tiene acabanza.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Si te peleas con un deshollinador, saldrás negro.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
El amor hace salir alas
Una golondrina no hace verano.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
A cada ollaza su coberteraza.
A chica boca, chica sopa.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Cuentas viejas líos y quejas.
Dejar al gato con el pescado.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Cual el derrotero, tal el paradero.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.