El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
A burra nueva, cincha amarilla.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Poco a poco se anda lejos.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
La unión hace fuerza.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
De tal árbol tal astilla.
Iguales, como cabo de agujeta.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El hábito es una camisa de hierro.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
A consejo ido, consejo venido.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Una alegría esparce cien pesares.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
La excepción confirma la regla.
El amor mueve montaña.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Quien hace por común, hace por ningún.