La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Más aburrido que mico recién cogido.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Que lo mate Dios que lo crió.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Cada deuda, por pequeña que sea, es el anillo de un grillete.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
A manos frías, corazón ardiente.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
A la mujer casada, no le des de la barba.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Buena condición vale más que discreción.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
El hombre que no se equivoca no es humano.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Írsele a uno el santo al cielo.
Se queja más que la llorona.
Entre todos la matamos y ella sola se murió.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.