Lo único permanente es el cambio.
Buena es la linde entre hermanos.
De joven maromero y de viejo payaso.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Llamame tonto y dame pan.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Cuando el pobre lava, llueve.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
La vaca grande, y el caballo que ande.
¡A darle que es mole de olla!
Donde hay nobleza, hay largueza.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Ocurre en las mejores familias.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Detrás de la leche nada eches.
Quien bien quiere, bien obedece.
Ingratos hacen recatados.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
No es lo mismo decirlo que hacerlo.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Quien hijo cría, oro cría.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Hechos son amores y no buenas razones.
Al perro muerto, échale del huerto.
Bien está el pájaro en su nido.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Gratis, hasta las puñaladas.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Abril, lluvias mil.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Detrás de los picos van los chicos.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.