Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
¿Queres dormir al sueño?
Todo en la vida tiene su medida.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
A casa nueva, puerta vieja.
Dar al olvido.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Nada complicado da buen resultado.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Nunca con menores, entables amores.
Dios, si da nieve, también da lana.
El amor no se compra con dinero.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Pan a hartura y vino a mesura.
A quien presta nada le resta.
Se encontró con la horma de su zapato.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Más vale oler a asno que a muerto.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Salud perdida, salud gemida.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Pereza, llave de pobreza.