Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
El que las sabe, las tañe.
Abril, uno bueno entre mil.
La lengua unta y el diente pincha
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Joya es la fama para bien guardarla.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Por Navidad cada oveja a su corral.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Aguas de Abril, vengan mil.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
A buey viejo, pasto tierno.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Dios aflige a los que bien quiere.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
En abril, va la vieja a veril.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
El aburrimiento es una desgracia
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Del lunes la luna es buena.
Regla y compás, cuanto más, más.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
De suerte contentos, uno de cientos.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.