No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Por el rastro se da con la liebre.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
De un peligro, con otro me libro.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Padre diestro, el mejor maestro.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Dar palos de ciego.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
En esta vida no hay dicha cumplida.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Con el mismo cuero las correas.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Buey harto no es comedor.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Donde pan comes migas quedan.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Ponerse la tapa en la cabeza
Dios nos libre del día de las alabanzas.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
Una espina en el ojo.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".