Variante: El sordo no oye, pero compone.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Abre la boca que te va la sopa.
La letra mata, su sentido sana.
Necio por natura y sabio por lectura.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Saber cuántas son cinco.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Cuidado, que el diablo es puerco.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Ama profunda y apasionadamente.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
El que siembra tormentas recoge tempestades.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Quien pregunta, no yerra.
Flaco hombre, mucho come.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Loro viejo no da la pata.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
A río crecido, sentarse en la orilla.
El juez que toma, presto es tomado.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.