A su tiempo se cogen las uvas.
No se envía a un muchacho a recoger miel
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Todo lo que sube tiene que bajar.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Santo que mea, maldito sea.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
El dinero no compra la felicidad.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
A más vivir, más sufrir.
Presto se va el cordero como el carnero.
Hay que poner remedio a tiempo.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
El mejor escribano echa un borrón.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Si eres oveja, te comen los lobos.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.