El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
El cebo oculta el anzuelo.
El que deja una herencia, deja pendencias.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Donde ajos ha, vino habrá.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
El que no tiene hijos los mata a palos.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Más vale loco que necio.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Todo se pega, menos la hermosura.
Siempre hay un roto para un descosido.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Más vale la seguridad, que la policía.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
No pica la abeja a quien en paz la deja.