Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Loquillo y los Trogloditas.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Haz mal y guárdate.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Como es el padre, así es el hijo.
No dar pie con bola.
El peor de los males es tratar con animales.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
A gran arroyo, pasar postrero.
La cabra siempre tira al monte.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Agua en Marzo, hierbazo.
La buena uva hace buena pasa.
Tápate la cara que se te ve el culo.
En la curtiembre todos los bueyes son vacas.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Jugar bien sus cartas.
Favorecer, es por norma perder.
Lento pero seguro.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Poco freno basta, para la mujer casta.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Olla remecida u olla bien cocida.
Del necio, a veces, buen consejo.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
A malos ratos, buenos tragos.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Demasiada alegría es dolorosa
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.