Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Cazador con levita, quita, quita.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Llenarle la cuenca a alguien.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Ramos mojados, ésos mejorados.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Indio con puro, ladrón seguro.
Adorar al santo por la peana.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Quien tiene dineros, compra panderos.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Hermano mayor padre menor.
Enero, claro y heladero.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Arroz pasado, arroz tirado.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Buena ventura solo con otra dura.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Amor de corneta, de diana a retreta.
La zorra nunca se mira la cola.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Gallo viejo con el ala mata.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
A donde va la gente, va Vicente.
Saber más que Merlín.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Dando al diablo el hato y el garabato.