Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
En el medio está la virtud.
Dame dineros y no consejos.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Carta echada, no puede ser retirada.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
El que mucho duerme poco aprende.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Quien primero viene, primero tiene.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Cuenta errada, sea enmendada.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Quien se quemare, que sople.
Moza dominguera no quiere lunes.
Calienta más el amor que mil fuegos
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
El que mucho habla, mucho yerra.
Cazador con levita, quita, quita.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Tiene la cola entre las patas
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Más ordinario que una vaca con pedal.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
El perfume bueno viene en frasco chico
La Luna no es pan de horno
Mata, que Dios perdona.