A cuentas viejas, barajas nuevas.
Es más largo que un día sin pan.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
La fantasía es la primavera del alma
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Julio, siega y pon tres cubos.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Amor con casada, vida arriesgada.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Cuando te den, da.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Julio, lo verde y lo maduro.
Las palabras no cuestan plata.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Con los años viene el seso.
Septiembre benigno, octubre florido.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.