Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Una deuda, veinte engendra.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
Cual andamos, tal medramos.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Llegó el momento de la verdad.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
La impureza, pesa.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Querer es poder.
La ira es locura el tiempo que dura.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Eso es meterse en camisa de once varas.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Hacerte amigo del juez
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
Firma papel y te encadenarás a él.
Obra hecha, dinero espera.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
No comas ansias.
La ambición mató al ratón.
Madre dispuesta, hija vaga.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Todo mi gozo en un pozo.
Dios castiga sin dar voces.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
Mujer con toca, dos veces si.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Meterse en la boca del lobo.